Localidad

LA ALMUNIA DE DOÑA GODINA

 


Selecciona escultura :

. San Cristóbal                                                  

. Polar 2

. Sagrado Corazón de Jesús                            

. Monumento a la comarca

. Sin título 1                                                     

. Sin título 2

. Sin título 3                                                     

. Monumento a doña Godina

. Monolito a Hernández Laviaga                     

. La espiral

 

En el pasado, LA ALMUNIA DE DOÑA GODINA  pertenecía al término de Cabañas, antigua población surgida, al parecer, de la evolución de una mansión romana. Por ello, se conocía como La Almunia de Cabañas y no fue hasta el siglo XIII cuando adquirió peso, en detrimento de Cabañas, y pasó a llamarse La Almunia de Doña Godina, en honor de la señora de estas tierras, Goda de Focés. El marido de ésta, Blasco Blázquez, cedió sus tierras a la orden de San Juan de Jerusalén, aunque reservando el usufructo vitalicio a favor de doña Goda. De este periodo se conserva, aunque muy reformado, el palacio de los caballeros de San Juan, construcción declarada Bien de Interés Cultural en 1982 y actual sede de la Casa de Cultura.

En el lugar donde ese encuentra la actual iglesia parroquial existía un anterior templo románico que se amplió durante los siglos XIV y XVI en estilo mudéjar. Éste fue derruido en el siglo XVIII y sustituido por la que la iglesia que actualmente contemplamos, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. Del periodo anterior conserva la hermosa torre mudéjar, cuyo cuerpo inferior perteneciente a la ampliación del XIV, mientras que el superior, de planta octogonal, corresponde a la reforma del siglo XVI. 

En las proximidades se halla la ermita de la Virgen de Cabañas, marcando el lugar en el que se ubicaba la antigua población del mismo nombre. El edificio original pertenece al siglo XII y presenta reformas y añadidos del XIII y XVI.

En su interior guarda una pila bautismal de piedra de estilo románico con elementos añadidos que parecen celtas, un espléndido coro mudéjar de madera e interesantes pinturas murales. De éstas destacan las del ábside, que representan al pantocrátor y pertenecen al siglo XIII, y las de la capilla de San Nicolás, del siglo XV.