PRINCESA SANTA JOANA

Aveiro (Portugal)

 

 

Comentario de la obra: 

La obra se localiza en la Praça do Milenairo y fue inaugurada el 12 de mayo de 1987.Realizada por Helder Bandarra es un homenaje a la patrona de Aveiro, Sta. Joana

La estatua de bronce  está colocada frente a la Catedral de Aveiro. Tiene cuatro metros de altura y  pesa cuatro toneladas de peso. Descansa sobre un pedestal de piedra caliza, con un frontis de medio punto donde se representa el escudo de Santa Joana y la siguiente inscripción en mayúsculas: 

Princesa Santa Joana / Patrona de Aveiro / 1452 – 1490”.

En el reverso del pedestal, de sección rectangular, también se puede leer la siguiente inscripción:

Homenagem de Aveiro/ 12–05–2002”.

La Princesa Santa Joana nació en 1452,  y fue hija de D. Afonso V y su esposa D. Isabel. A la edad de tres años, quedó huérfana de su madre, junto con su hermano recién nacido, D. João, quien más tarde sería conocido como el Príncipe Perfecto. Al crecer en un ambiente familiar inestable, del que surgieron algunas desavenencias con su padre, pronto manifestó el gusto por la vida religiosa. Luego buscó refugio en la vida del convento, a pesar de las protestas familiares.

Era Regente del reino en ausencia de su padre, cuando él y su hermano partieron hacia el norte de África, en 1471. En septiembre, del mismo año, cuando regresaron, D. Afonso V, el Africano, accedió a D. Joana ingresa en un convento. Después de pasar por algunas instituciones religiosas, como los conventos de Odivelas y Santa Clara, en Coimbra, acabó decidiéndose por el Monasterio de Jesús, en el pueblo de Aveiro. Ingresó en el citado convento en julio de 1472, donde profesó en 1475.

Murió a la edad de treinta y ocho años, el 12 de mayo de 1490, fecha que siglos después se convirtió en fiesta municipal en la ciudad. Considerada por el pueblo como su gran protectora, el 4 de abril de 1693, el Papa Inocencio XII (beatificación) confirmó el culto a la Princesa Santa Juana y, en 1965, fue considerada oficialmente patrona de la ciudad y de la Diócesis de Aveiro.

 

Agradecimientos:

- Para mi compañera Teresa Algás que me envió las imágenes de la obra.